Lo que enseñó el pastor Russell sobre el año 1914, tomado del libro “El tiempo se ha acercado”.
Necesariamente para dar respuesta a esta pregunta se ha de tener en cuenta aquello a lo que el factor tiempo está asociado en cada caso concreto. En valores absolutos nos estamos refiriendo a cantidades diferentes de tiempo cuando hablamos de recorrer en “poco tiempo” una distancia de 5oo metros a pie que cuando decimos que una planta ha crecido en “poco tiempo”. En uno y otro caso podemos hablar de “poco tiempo” utilizando un criterio de relatividad. Por eso, aunque tardásemos 3 minutos en el primer caso y habláramos de varios días en el segundo, disponemos de unos elementos objetivos de valoración que nos permiten decir que el tiempo transcurrido ha sido “poco tiempo” en ambos casos. Dichos elementos objetivos de valoración son los que nos permiten determinar si el tiempo ha sido mucho o poco en cada caso. Intentaré valerme en mi argumentación de lo que considero como elementos objetivos de valoración para nuestro tema, es decir, declaraciones vertidas que anuncian unos sucesos en los que se verá involucrada directamente la vida de las personas, y tiempo real transcurrido en la vida de esas personas sin que se hayan presentado tales acontecimientos, contradiciendo así esas mismas declaraciones.
Justamente se cumplían veinte años desde el estruendoso (y jamás reconocido en la medida que sería de justicia) fracaso de las expectativas creadas en torno al año 1.975. Durante ese período han ido amainando además otras peroratas en favor de enseñanzas, otrora ardorosamente defendidas, y ahora escasamente referenciadas. Es el caso de las especulaciones sobre el desenvolvimiento de las hostilidades entre el Rey del Norte y el Rey del Sur, con un resultado hasta ahora, absolutamente opuesto a lo preconizado por la Sociedad.
Estamos al umbral de fin de etapa cronológica en esa división mayor del tiempo que utiliza una medida de cien años para incrementar en uno los guarismos que, en esta parte del mundo, tienen como referencia de partida el nacimiento de Jesucristo. En poco tiempo el calendario pasará página de siglo, sumiendo en el pasado al siglo XX en tanto que la humanidad entrará en el siglo XXI con su historia, corta o larga, aún por escribir y con un suma y sigue heredado que recogerá en su inicio el balance acumulado con el que finalmente cierre el siglo XX.

